lunes, 16 de diciembre de 2013

Tal vez llegues a ver esto en un golpe de suerte como el anterior blog...

No pediré disculpas por lo que escribí en el anterior blog y menos por la palabra por la que tanto te sentiste aludido, es lo que pienso; pero no por ello te quiero menos o más; es simplemente una conducta de tu personalidad y he respetado tu decisión, no necesitabas hacerme aclaraciones de ninguna índole que solo encendieron mi ira e hicieron que la prudencia que hasta ese día había tenido se fuera por la borda. No evaluaste todo lo que dije, solo esa palabra fue la que valoraste y sobre ella emitiste tu juicio, que lástima que lo demás dicho no haya valido la pena a tu juicio.

El problema no es que hablemos de un tema, es que nunca hablamos de este tema por lo que dí por entendido después de mis inútiles esfuerzos por tratar de acercarlos que no te interesaba y doliendome tomé la decisión de no insistir más y hacer como que mi niño no existía cuando hablábamos.

Sé que a partir de ese mensaje que me enviaste muchas cosas cambiaron y yo siento como que algo se rompió, confesaré que estaba muy ilusionada con que llegará el cumpleaños de Santi para recibir un mensaje de ti felicitandole, no como su progenitor, sino como mi amigo que eres felicitando a mi hijo, pero parece que hasta eso te cuesta trabajo, tener ciertos detalles que me pudieran haber hecho feliz que considero no son  gran cosa.

Confieso que son días difíciles en todos los aspectos para mi, estoy en un momento de incertidumbre completa, muchos de mis proyectos he tenido que volver a definirlos porque no están resultando como esperaba; sin embargo hoy  recibí una lección de quien menos esperaba, y es que en un  momento de desolación completa de mi alma,  mi hijo en un acto sumamente raro tomo mi mano, la llevo a su cara y comenzó a acariciarla al verme llorar, luego  con una de sus manos acarició mi cabello como diciendo me que todo estaría bien... ha sido lo más raro que me ha sucedido en la vida, un bebé consolándome!!!... Nadie me consolaba desde hace años, la única persona que lo hacía esta ahora en otro plano y ya no puede hacerlo...

Reconozco que me has abierto las puertas de tu vida, dejándome  ver mucho de lo que eres y eso te lo agradezco porque poca gente lo hace, a través de tus palabras conocí y  aprendí a apreciar a los tuyos quienes se me hacen extraordinarios, así es que no todo ha sido malo.

Solo una situación que no hemos sabido manejar y digo hemos, porque yo por no enfrentarte y tu por evadirme es lo que nos ha llevado hasta este punto...

No sé como terminará la historia, pero le daré tiempo al tiempo... mi mamá siempre decía que el tiempo hace que el universo acomode las piezas en su lugar; ya no voy a mover más este asunto, porque me estoy desgastando hasta el punto de estar enferma constantemente...

Lo que si quiero es pedir disculpas por decirte 

que eras un pendejo para vivir, que te limitarás a hablar de ciertos temas... y demás tonterías que escribí...eso no lo dije con la mente y el corazón... era  la rabia que tenía al ver que mis expectativas caían por lo suelos...

Hasta siempre mi querido amigo.